La alarma los auyentó antes de que robaran la mercadería: igual les dejaron la puerta rota
En pleno centro, a escasos metros de la plaza 1810, Boating Lobos, el comercio del que es propietario Corina Goya, fue visitado por los amigos de lo ageno. Obviamente, y aunque no se llevaran nada de mercadería, el hecho generó malestar a su dueña, ya que la puerta Blindex de vidrio quedó totalmente destruída. En su lugar, debieron poner una abertura provisoria de manera donde aclaran que el comercio no se encuentra cerrado, dejando en el papel el horario de atención.
No fue el único comercio de Lobos violentado, ya que episodios de estas características se vienen repitiendo con mayor frecuencia, siendo, en muchos casos perpetrados por menores de edad ante la impotencia y bronca de quienes día a día apuestan por el trabajo.
0 comentarios:
Publicar un comentario