El anecdotario de Perón: por Luis Jorge
Hace algunos años, quizás mas de 25, nos encontrábamos
en la búsqueda de adhesiones para la campaña electoral que proclamaría a quien
fue el candidato y luego presidente de la Nación por el Partido Justicialista, Dr.
Carlos S. Menem. No teníamos un mandato expreso, pero la tarea que nos habíamos
autoimpuesto no reconocía limites y en el convencimiento y la fe que todo
militante tiene en su causa, no hacíamos distingos a la hora de lograr acercar
voluntades tanto de ciudadanos del llano, como de dirigentes históricos del
peronismo local, provincial o nacional.
Fue así como, de la mano de dos compañeros
inolvidables como lo fueron Carlitos González y Osvaldo García, del Movimiento
de Reafirmación Doctrinaria Raúl Matera, decidimos visitar al cirujano y
dirigente, quien aun no había definido a quien de los dos contendientes, Menem
o Cafiero, iba a acompañar. Muy lejos de convencerlo para lograr su
acompañamiento, regresamos con cierta decepción. Habíamos conocido a un hombre
que no tenia conciencia de su propia dimensión política, recuerdo que ante la opción
Menem o Cafiero, nos respondió que “conocía a los dos, y por esa misma razón entendía
que el mejor candidato era él mismo…”
Fermín Chávez narra la siguiente anécdota acerca
de estos mismos personajes, Perón y Matera, que sucedió hace unos cincuenta
años. Luego de la proscripción del Peronismo en el año 1963 que posibilito, en
mi opinión, la ilegitima llegada de Illia al poder, el Dr. Matera viajo a Madrid
muy entusiasmado porque, a pesar de no haber podido competir la formula “Matera-Sueldo”,
había recibido una gran adhesión popular y, en ausencia del General, se sentía
el gran referente del movimiento popular mas importante de Latinoamérica. Perón
lo escucho atentamente y luego, como hacen los maestros, le conto el siguiente
cuento: “mire Doctor, aquí en España hay un gallego inventor, que se colocaba
dos alas artificiales, se tiraba desde una montaña y descendía perfectamente,
era la admiración de la gente. Siguió practicando y llego el momento que una
multitud lo esperaba abajo para festejar su hazaña, el hombre se acostumbro
tanto y se volvió tan confiado, que un día decidió arrojarse al vacio sin las
alas artificiales, imagínese doctor lo que sucedió, se mato del porrazo… por
eso, no se olvide Matera… sus alas soy yo.”
Nuevamente Perón en el 73, como Alfonsín,
Menem, Kirchner, y hasta Massa en el 2013, prestaron sus alas para que muchos ignotos,
periféricos dirigentes, lograran espacios de poder, cargos electivos y títulos
que no pudieron o podrán revalidar. A muchos los vemos conversando en las
esquinas, tratando de engañar a desprevenidos y como diría uno de mis maestros:
“solo conversan muy lindo”.
-lucho jorge-
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