El enojo de Sobrero con el semanario La Palabra
Un párrafo encendido y de gran enojo tuvo en el festejo (o no tanto) el intendente de Lobos, Gustavo Sobrero, con el medio periodístico La Palabra. Dijo que desde el medio se sienten intocables y que el medio ha difamado y faltado el respeto a Martín Carriquiry, candidato a primer concejal por la lista del Frente para la Victoria. En una edición pasada se lo veía a Carriquiry como un perro arrastrado y transpirando por el el propio Sobrero, como una forma de mostrar que, para posicionarlo, éste lo lleva a todos lados.
Pero seguramente, la caricatura no ha sido el único punto de enojo. Se lo muestra a Guarnerio escondido detrás de una pared, -pero, ciertamente, de este no habló tacho de manera directa-. Lo que debe haber molestado también a Sobrero es que se mencione que Guarnerio se encuentre procesado -como al menos lo manifiesta el semanario- en una causa por la trata de personas en el conocido popularmente como Charly Bar. Pero aun así, ciertamente, no se ha demostrado responsabilidad o culpalabilidad del funcionario. No obstante, el estar procesado en una causa significa que se sospechan dudas sobre él.
Creemos que, en el fondo esto es lo que más debe haber molestado en verdad al oficialismo. Guarnerio, es cierto, no estuvo como otras veces en el escenario mayor de los festejos, estuvo más bien mezclado entre otros funcionarios y entre la gente. Tampoco dió casi declaraciones a la prensa, pero tampoco fue esta quien fuera a preguntarse su parecer sobre el hecho.
Y hoy, al referirse al intendente en un nuevo editorial, Marcelo Blasco, volvió a mostrar al intendente como una caricatura, con el tinte de mostrarlo viejo y ciengo. Decimos Marcelo Blasco, porque es quien lo muestra aunque de la obra quizás no creemos que él mismo haya cogido el lápiz y nos haya demostrado capacidades artísticas que no conocemos. En cuanto a lo demás. claramente el humor es un recurso de decir cosas acaso sin decirlas.
0 comentarios:
Publicar un comentario