miércoles, 14 de septiembre de 2011

Luto e hipótesis desordenadas

Una tragedia más, otra búsqueda de culpables y las opiniones seguramente serán múltiples. La barrera que fallaba hace rato de acuerdo a testimonios (en parte responsabilidad de la empresa y del estado que le otorgando la concesión), el banderillero o empleado de seguridad que, por las razones que fueran, no estuvo allí y una eventual falta de reemplazo. El colectivero que, quizás, no advirtió que del otro lado de la estación había otro tren cuando la pericia de un conductor profesional exigiría cierta cancha en pasos a niveles complicados como estos. Una cadena de responsabilidades, tal vez, con distinto peso por cada uno de los intervinientes. Minutos antes, un video de la Policía Metropolitana según nota del diario La Nación, indica que un camión habría roto parte de la barrera.

El hecho es significativo para este medio de comunicación y debiera serlo para Lobos. Basta pensar que, si bien son cada vez menos los lobenses que utilizan el ferrocarril Sarmiento para ir hacia la capital o volver de ella, lo concreto es que el ferrocarril en el que circuló el tren accidentado es el lugar por donde pasa cualquier lobense que va a capital por TBA.

¿Conclusión? Todo ello deja una clara lección: aunque la barrera no esté baja, mirar hay que mirar igual. Lo hemos dicho aquí alguna vez con una nota cuando dijimos sobre las barreras automáticas instaladas en nuestra ciudad, que éstas no son garantía absoluta de seguridad y que nada reemplaza la vista del automovilista cuya frenada es mucho más sencilla que la de un tren de más de 300 metros de largo que igualmente debe siempre hacer accionar su bocina. Pero suponiendo que todo falla, nuestra precaución es fundamental, porque aunque nosotros no tengamos la culpa en determinados accidentes, ciertamente una indemnización de una compañía de seguros no sirve de nada cuando lo que se pierde es la vida.

Es cierto, los horarios nos apuran, y tal vez esto que estamos diciendo puede parecer querer echar la culpa al colectivero. Pero no. El apuro nunca debe engañarnos: siempre se puede ir un poco más despacio, podemos poner las balizas y deternernos, bajar el vidrio aunque haga frío o buscar otro paso a nivel si es que la visibilidad no es óptima para cruzar las vías. Con estas líneas no pretendemos juzgar lo que pasó. Queremos evitar futuros hechos como este.

No obstante, es terrible ver que la empresa TBA y el estado decía que todos los mecanismos de la barrera, la señal luminosa, la sonora y la física funcionaban. Los banderilleros y/o empleados de una firma de seguridad están ahí precisamente porque la barrera no funciona y a una determinada hora no había nadie.

Por último, también resta preguntarnos sobre el hecho de los paso bajo nivel. Hace unos años en el barrio de Flores, vecinos aledaños a la avenida Boyacá se opusieron a la construcción de un paso bajo nivel, y a esto se debe sumar el hecho de que hay resoluciones judiciales que se manifestaron en forma de amparos frente a quienes estipulaban que un paso bajo a nivel los perjudica económicamente a vecinos y comerciantes. En el caso de la avenida Boyacá, las vigas para sostener las vías estaban listas para instalar... Y si bien la avenida Boyacá no es el lugar donde sucedió la tragedia, no queda lejos. Porque habiendo puentes o bajoniveles cerca, allí el tránsito siempre será más fluído: y más seguro también.

0 comentarios:

  © Free Blogger Templates Spain by Ourblogtemplates.com 2008

Back to TOP