Por estas horas no es momento de hablar de cualquier cosa. El suceso que conmueve al país ocupa la atención de gran parte de los argentinos y de una sensación que no puede ser otra que la de dolor. No creemos que sea bueno politizar el tema: no es cuestión de hacer leña del árbol caído. No es momento oportuno.
Mucho más preocupante que lo que pudieron hacer bien o mal algunos u otros, de lo que se debe hacer y de lo que no, lo verdaderamente preocupante es, en primer lugar lo que hicieron los asesinos. Lo verdaderamente horroroso es la causa. Lo humanamente aberrante es que haya personas que hagan estas cosas.
¿Dónde están en estos momentos? ¿Son padres de alguien? ¿Cómo mirarán a sus hijos? ¿Cómo se puede convivir? ¿Cómo se puede ser de esa manera y mirarse al espejo? No, no hay explicación. Esto será inseguridad para nosotros, pero peor aun es inhumanidad de quien hizo lo que hizo.
0 comentarios:
Publicar un comentario