La pluralidad de voces
Con todo este asunto del día del periodista y después de haber participado en la charla con periodistas de TELAM, un hecho que pretendemos rescatar desde aquí es la pluralidad de voces. La pluralidad de voces es el fundamento de una sociedad que busca formar librepensamiento.
Así, lejos de los dogmas oficialistas u opositores (encubiertos y no tanto), es importante rescatar que, como tal, la objetividad periodística no existe. Las palabras con que describimos los hechos y la realidad son elegidas una por una cada vez que nuestros dedos tocan el teclado de una computadora o bien cuando hablamos para describir algo.
La no adjetivación de una nota no supone la objetividad de esta porque el sólo hecho de que un suceso sea considerado como publicable, destaca la importancia del periodista de publicar esa noticia y no otra o, simplemente, la de dar más espacio a una determinada nota en detrimento de otra.
Por ello, algo importante es que la ciudadanía pueda informarse por más de una fuente acerca de un hecho noticioso. Y ejercer ese derecho implica ponerlo en práctica leyendo las varias interpretaciones que ese hecho tiene. Muchas veces hay noticias que suelen aparecer por la mitad. La semana anterior, veía como en dos semanarios de nuestra ciudad se hablaba del conflicto del cambio de recorrido con autorización del ejecutivo municipal: mientras un medio mostraba la queja de un empresario y su demanda por 300 mil pesos a la comuna (y no al funcionario que tomó dicha decisión, dejando en claro que los contribuyentes de Lobos debemos financiar las supuestas pérdidas de su empresa), el otro daba cuenta de las dudas de un determinado partido político acerca de la legitimidad de una medida tomada por el intendente municipal. Lo curioso en este caso que involucró a esos medios es que los dos medios supo dar la versión completa del conflicto. Quizás porque ambos medios no se enteraron más de la mitad de las cosas, o porque alguno de ellos, al tener como anunciante a una de las dos empresas prefirió omitir aquello que perjudica a su anunciante.
Pero así como un periodísta debe tener diversidad de fuentes para armar su relato, el ciudadano también debe tener pluralidad de medios: no para que elija informarse sólo por uno, sino para poder contrastar relatos, observaciones y formar, a partir de su pensamiento, sus propias conclusiones sobre la realidad.
Eduardo Marcos Bobbio
0 comentarios:
Publicar un comentario