Editorial: la gendarmería en la zona sur de la capital viene a evidenciar un problema que no se llega a decir en voz alta
La Policía Federal pertenece a la Nación, es decir, al estado nacional a diferencia de lo que sucede con la Policía Bonaerense. Prefectura, es la fuerza de seguridad marítima, a la vez que la gendarmería es la fuerza de fronteras para, finalmente, llegar al ejército que es la fuerza que defiende al país soberano de una invasión o ataque exterior.
De alguna manera, pensar que la gendarmería se hará cargo de la seguridad en la zona sur de la capital, conlleva a señalar que existe una cierta incapacidad por parte de la Federal de mantener a raya el delito en esa zona caliente de la capital. Por cierto, dichos lugares son, por cierto los más inseguros en muchos aspectos: droga, tráfico de armas, tomas de predios, bandas que tienen allí sus centros de operaciones y demás.
El asunto, inicialmente, se podría remitir a un aumento del número de efectivos o al hecho de que hay muchos de ellos que se desempeñan en labores administrativas. Pero lo concreto es que hay algo más de fondo: el tema de la posible complicidad policial con el delito en esa zona de la capital. Diversas purgas, cambios de jefes, reasignaciones de operaciones, vendrían a dar cuenta de aquello que por lo bajo sucede en el ámbito capitalino. Claro que ello no es la solución de todo: ya que, si uno viaja a la capital federal vía ferrocarril, al llegar a Merlo, veremos cómo en los furgones de los trenes eléctricos que opera la empresa Trenes de Buenos Aires se fuma marihuana a la vista de todo el mundo mientras los gendarmes sólo andan en las estaciones y los andenes cuando los "churros" ya se apagaron adentro del vagón.
Cierto, los anuncios se hacen en época electoral capitalina, Cristina le tendió un guante a Filmus a modo de mostrar que el protagonismo de la seguridad ubica al gobierno nacional frente al de Macri en ese tema. En tanto, la policía creada por Macri aun es una fuerza que actúa donde aparece el foco de incendio: tiene pocos efectivos y poco puede hacer. Solanas mira de afuera y, mientras tanto, se desmarca del discurso tipico de los DDHH al decir que la seguridad es también un derecho humano de la ciudadanía.
Cierto, los anuncios se hacen en época electoral capitalina, Cristina le tendió un guante a Filmus a modo de mostrar que el protagonismo de la seguridad ubica al gobierno nacional frente al de Macri en ese tema. En tanto, la policía creada por Macri aun es una fuerza que actúa donde aparece el foco de incendio: tiene pocos efectivos y poco puede hacer. Solanas mira de afuera y, mientras tanto, se desmarca del discurso tipico de los DDHH al decir que la seguridad es también un derecho humano de la ciudadanía.
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