Néstor Kirchner y su legado
Estamos en un momento en el que hablar bien de Néstor Kirchner es tarea fácil. Muy fácil diría yo. Quizás sea por su muerte, tal vez porque para muchos sea un momento de querer aparentar ser alguien compasivo. No lo sé realmente. Pero si hay algo que tiene de defendible quien se murió hace pocas horas es el hecho de irse con el mérito de no ser Duhalde, de no ser Menem, ni De la Rúa y de tener un plus sobre el propio Alfonsín.
No me considero kirchnernista. Lo fui muy al principio y dejé de serlo cuando algunas cosas tomaron otro color. Supongo que no debería serlo. Cualquier manual de periodismo sostiene que todo periodista debe ser crítico porque en la realidad simplemente siempre hay algo para mejorar, siempre hay algo que observar, cuando no, para corregir. Siempre uno quiere más. Y es así. No soy kirchnerista, pero no dejo de reconocer algunos de sus méritos. Creo sentir que el país últimamente es un vaso con contenido por la mitad. ¿Medio vacío? ¿Medio lleno? Ese es mi dilema. Esa es mi perplejidad. Pero de algo estoy seguro: antes de la asunción del último líder indiscutido de la política nacional, el vaso antes siempre estuvo abajo de la mitad. Más vacío que lleno.
No cabe dudas que desde el golpe militar y en la última parte del gobierno democrático de los años 1970 comenzó en un enorme proceso de vaciamiento cuya mejor explicación la encuentro en "Memoria del Saqueo", la película de Pino Solanas.
Volviendo a la cuestión de las comparaciones (véase que son horribles, pero forzosas en realidad) Kirchner tiene sobre Alfonsín, Menem y De la Rúa una ventaja: supo mantener un rumbo económico que no fuera involutivo para la nación. Inéditamente el kirchnerismo es un proceso sin mayores turbulencias en lo económico, con altibajos, con subidas, con observaciones: pero nunca con brusquedades. No hubo hiperinflación, pero tampoco una estabilidad basada en el desempleo y la marginación sistemática y prevista por quienes ejecutaron la política económica. No sabemos cuánto mejoró la economía con Kirchner, pero podemos estar seguros de que ella nunca empeoró. No es poco.
Una de las iniciativas positivas de su gestión fue la aprobación de la Ley de Matrimonio Igualitario. Ese fue uno de los actos de más valor del kirchnerismo. Algo sin dudas histórico y que sienta precedentes en la realidad sociocultural nacional.
Una de las iniciativas positivas de su gestión fue la aprobación de la Ley de Matrimonio Igualitario. Ese fue uno de los actos de más valor del kirchnerismo. Algo sin dudas histórico y que sienta precedentes en la realidad sociocultural nacional.
En el plano de las relaciones internacionales dejamos de ser dependientes en cierta manera de varios vaivenes de la política internacional. Dejamos las relaciones carnales por otras que, aun siendo criticables no nos hundieron en la humillación que nos caracterizaba desde hace un buen tiempo.
En otras cosas, Kirchner fue realmente hábil, inteligente y audaz. Desoyó las recomendaciones de cuanto analista político conocemos y desafió con discursos, políticas e iniciativas inesperadas los límites de la política. Y no le fue mal como creían que le iba a ir. El apocalipsis le fue pronosticado más una de vez. Y más de una vez no sucedió. Primero porque no arregló con el FMI ciertos asuntos y porque desparramó críticas por aquí y por allá, a lo que varios decían a coro que nos iban a traer problemas, enojos o represalias. Nunca sucedió eso.
Cuando Lavagna se había ido (me incluyo) varios creyeron en el apotegma de que el éxito de todo presidente en materia económica se debía en todo caso al buen o mal ministro de economía que podía tener. Fundamenta esa reflexión el ver lo que le pasó a Alfonsín, a Menem cuando se le fue el "padre" de la convertibilidad -y que se había ido con apoyo y popularidad... quién iba a pensar que dominguito iba a confiscar los ahorros de dios y María Santísima- Y a De la Rúa cuando se le vino encima la hecatombe. Si hasta el propio Duhalde con Remes Lenicov no le fue nada bien al principio... Por alguna razón, ese razonamiento no encajó con Kirchner. Mientras los ministros no lo sobrevivieron a el, él si lo pudo hacer con los díscolos asesores.
Con el campo otro tanto. Con la 125 el mundo se nos caía, el desabastecimiento supo querer vaciar algunas góndolas, Cobos, a mi humilde entender tomó una decisión correcta, y Cristina -quizás con acuerdo del difunto- hizo un gesto de institucionalidad aun a regañadientes. Pero la tormenta no descargó lluvia. En el campo hubo mucho desacierto K: la política actual se basa mucho en las retenciones y ni hasta el más opositor renunciará a esa lluvia de verdes pese a las críticas.
Y vuelvo a una idea: así como no me gustan los caretas que llegan ahora a adorar a Néstor después de haberlo criticado, tampoco me van los "K" que sólo lo son por la conveniencia de tener un puestito político (y no dijo un trabajo de un plan social).
En cuanto al tema de la recuperación económica, es cierto que Duhalde junto con Lavagna pudieron empezar a gestarla, pero ciertamente Néstor la consolidó. Y yendo al grano de las diferencias entre Duhalde y Kirchner, queda claro que la diferencia entre estos dos se dan en el campo de los Derechos Humanos, un tema en el que Duhalde no hizo nada. Pero si entendemos a la justicia como un Derecho Humano, ciertamente, su gobierno, como el de Cristina ha estado en falta y lo sigue estando. Es cierto: parte de la culpa de ello la tienen los jueces, y es fácil culpar al gobierno como cuando a veces éste opina sobre el poder judicial se juzga por introducirse a la presidente o al ex presidente en sus apreciaciones. Y lo mismo va en caso contrario. Aunque, sin embargo, en este punto, los dos poderes debieron haberse reunido, y, manteniéndose cada uno en su lugar, deberían existir debates y discusiones de cómo dotar a la justicia de un mejor presupuesto, de cómo implementar nuevas leyes que apelen a una mayor eficiencia del sistema judicial.
En materia de transporte la política de subsidio hizo mucho para que las tarifas sean accesibles para los que menos tienen, pero los controles sobre las empresas cuando no fueron casi inexistentes. En la actualidad el transporte automotor cuenta con un monopolio como el caso de Cometrans, dueña de la concesión de TBA que incluye los ferrocarriles Mitre y Sarmiento y las líneas 130, 141, 129, 61, 62, 114, 136, 163, 133, 124, 143, 36, 174 sólo en la Capital Federal y sin mencionar otras empresas controladas en el Gran Buenos Aires, en Córdoba y Bahía Blanca. Esta empresa también controla al Rápido Argentino y a los servicios Plaza de larga distancia. Esto es algo que creció en los 90 y en el kirchnerismo se consolidó aun más.
Se incluyó, ya en la gestión de Cristina a muchos jubilados que no estaban en el sistema jubilatorio (para muchos injusto porque si no aportaron tal vez no aportaron -aunque para mi fue algo necesario en un país donde la pobreza domina). Se estatizaron las AFJP, otro de los logros, aun cuando hubo una motivación de caja, otra de las polémicas, pero que sin embargo guarda convicción con la idea de que los social es tarea indelegable del estado y no de las AFJP.
En los medios, la polémica Ley de Servicios Audiovisuales no deja de ser una norma sancionada en democracia y por un congreso democrático. El objetivo puede tener entre otras motivaciones desarmar el monopolio Clarin (que no existe porque así lo digan los Kirchner, de hecho hasta en las facultades privadas -yo fui a una de ellas y seguí y recibí en una pública- siempre se habló de ese tema). Sin embargo, Kirchner recogió el guante de ese tema de investigación y lo hizo su bandera cuando le convenía. Antes de la 125, los medios nunca habían estado tanto en el centro de las discusiones políticas masificadas.
Se incluyó, ya en la gestión de Cristina a muchos jubilados que no estaban en el sistema jubilatorio (para muchos injusto porque si no aportaron tal vez no aportaron -aunque para mi fue algo necesario en un país donde la pobreza domina). Se estatizaron las AFJP, otro de los logros, aun cuando hubo una motivación de caja, otra de las polémicas, pero que sin embargo guarda convicción con la idea de que los social es tarea indelegable del estado y no de las AFJP.
En los medios, la polémica Ley de Servicios Audiovisuales no deja de ser una norma sancionada en democracia y por un congreso democrático. El objetivo puede tener entre otras motivaciones desarmar el monopolio Clarin (que no existe porque así lo digan los Kirchner, de hecho hasta en las facultades privadas -yo fui a una de ellas y seguí y recibí en una pública- siempre se habló de ese tema). Sin embargo, Kirchner recogió el guante de ese tema de investigación y lo hizo su bandera cuando le convenía. Antes de la 125, los medios nunca habían estado tanto en el centro de las discusiones políticas masificadas.
En materia ferroviaria hemos hablado de lo que significó la privatización: empresas que cobran unas jugosas sumas que el estado mismo podría ahorrarse en parte cuando estas empresas no contemplan la inversión en sus explotaciones. ¿Por que no haberlos estatizado definitivamente? Otro tema fueron las compras ferroviarias a España y Portugal, plagadas de sospechas, sobornos y corrupción de parte del ex secretario de transporte que actualmente estaban en la justicia. Lo que sí es concreto es que del material traído más de la mitad no funciona, y otros tantos materiales debieron ser desechados.
Contra algunas importaciones el gobierno de los K supo ser sensible y colaboracionista contra algunos rubros clave de la industria. También fue otro de los méritos de su gestión. En cuanto a corrupción, el incremento de patrimonio llamativo es asunto que debe ser investigado. Pero sospecho que de este mal ni los mandatarios de los países desarrollados se escapan sobre todo cuando vemos a Silvio Berlusconi, Sarkozy, Helmut Kohl y otra lista interminable de mandatarios. Pero aquí al menos Alfonsín hace bandera y lo opaca: el sí se fue sin causa alguna en su contra de la presidencia aunque a su lado tuviera a indeseables personas que aun pululan en la UCR como el Coti Nosiglia.
Me hubiera gustado que terminara estatizando YPF y otras empresas estratégicas del país y no dejándolas en manos de empresas que se llenan los bolsillos. Sobre ello ENARSA es una muestra de una empresa que existe, pero sólo en lo virtual.
Me hubiera gustado que terminara estatizando YPF y otras empresas estratégicas del país y no dejándolas en manos de empresas que se llenan los bolsillos. Sobre ello ENARSA es una muestra de una empresa que existe, pero sólo en lo virtual.
Sin embargo, más allá de estas reflexiones que no agotan el análisis de la gestión del poder K en su máxima encarnación en la figura de Néstor, me quedo con una idea: Kirchner se fue de la misma manera en que fue recibido. Con una afluencia masiva de público en lo que signó un reencuentro de muchos con la política luego del 2001 bajo la consigna del "que se vayan todos." Néstor se fue con el apoyo que no pudieron usufructuar a la salida de su gobierno casi ningun presidente argentino desde la vuelta a la democracia. Y eso sí que creo que significa algo aunque no esté de acuerdo con muchas cosas de su gobierno.
No sé si fue un gran presidente. Pero al menos, en la mayoría de los aspectos me convenzo de que junto con Alfonsín, son los únicos que se van con el respeto de una cierta mayoría.
Eduardo Marcos Bobbio
No sé si fue un gran presidente. Pero al menos, en la mayoría de los aspectos me convenzo de que junto con Alfonsín, son los únicos que se van con el respeto de una cierta mayoría.
Eduardo Marcos Bobbio
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