España es un merecido campeón mundial de fútbol
Ayer domingo, la selección española de fútbol alcanzó aquello que nunca había logrado: ser campeón del mundo con un estilo que nunca renunció al buen juego frente a una Holanda que también pudo haberse quedado con el pleito en vista de que también tuvo oportunidades para convertir.
Sin embargo, la lucha, el coraje, la decisión de ir a buscarlo siempre, hizo que Holanda eligiera el juego fuerte y el pegar de más cometiendo faltas que deslucieron el encuentro. En síntesis, un justo campeón el combinado de la madre patria, hecho casi de la base del Barcelona (sí, del equipo donde participan los compañeros de Messi).
En tanto, el sábado, en un partido no apto para cardíacos, Uruguay caía de manera digna frente a Alemania, el otro gran equipo del torneo, dejando en claro lo lejos que estuvo una selección Argentina con figuras galácticas de mostrar un nivel acorde a los grandes del torneo. Nos preguntamos entonces si vale o no la pena la continuidad de un cuerpo técnico que reivindica la idea de un juego que por resultado quedó muy en deuda. Y ni Messi, ni Xavi, ni ningún otro que imagináramos fue elegido el mejor jugador, ya que, el botín de oro fue a parar al Uruguayo Forlán.
En definitiva, eso fue lo que nos dejó ayer el planeta fútbol, el pulpito y la no menos polémica Jabulani. Será hasta dentro de cuatro años. Dirá el futuro allí lo que nos espera.
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