Editorial: el lado problemático del proyecto de la UCR de poner banderilleros en los pasos a nivel
Desde hace un buen tiempo, la UCR local propuso una iniciativa puntual para paliar el problema de los pasos a nivel sin barreras en nuestra ciudad. Sin embargo, tal propuesta tendría más contras que beneficios y su implementación resultaría por demás compleja. En síntesis agregaría nuevos problemas a los ya existentes
Desde hace un cierto tiempo, el tema de la paralización de las obras de las barreras automáticas se volvió candente. Incluso, el mismo intendente salió a manifestar su enojo con los incumplimientos de la empresa. Mientras tanto, el problema, que sigue sin solución, busca alternativas provisorias para seguir evitando más accidentes.
Una de estas alternativas, precisamente, era la propuesta radical de colocar banderilleros en esos lugares de forma momentánea por parte de la municipalidad. Por cierto, la propuesta no fue tratada por el oficialismo, mientras que el conservadorismo del tema ni habló a la prensa sobre su postura. No obstante, y más allá de esto, fuentes consultadas por fuera de la política, coincidieron con que la propuesta radical traería más problemas que soluciones.
En primer lugar, está la cuestión gremial, dado que los banderilleros propuestos por la UCR serían, según se supo del proyecto por fuentes cercanas, de la propia municipalidad. Como todos ustedes saben, hay una cuestión de salario en el medio, dado que el salario municipal no es el mismo que paga el ferrocarril. Y como todos saben, a igual trabajo igual remuneración.
Asimismo, otra de las contras de poner banderilleros que no sean de TBA es en el reglamento de trabajo en que estos se encuentren como sugieren desde la comisión Salvemos al Tren. Los eventuales banderilleros deberían tener un contrato acorde al ferroviario, y esa es una cuestión complicada.
Por otro lado está el tema de la oposición que se daría en el seno de los sindicatos en TBA, los cuales no aceptarían la aparición de trabajadores tercerizados en desmedro de potenciales nuevas fuentes de trabajo en TBA y por cuenta de la misma empresa.
Asimismo, en caso de accidente, por tratarse de un empleado que eventualmente no sería parte de TBA, la propia empresa que es la que hoy no cumple sus promesas hasta podría verse tentada de tomar acciones legales contra quienes se intrometan en su concesión y lo que en definitiva es responsabilidad de la propia empresa.
Pero lo peor de todo, es que también generaría un muy mal precendente porque la empresa TBA podría verse tentada a reasignar funciones de sus guardabarreras y banderilleros propios a otros puestos de trabajo y empezar a exigir a gran parte de los municipios por los que atraviesan su conseción de que sean los municipios los que deban hacerse cargo de problemáticas que no le corresponden, y así la empresa se lavaría las manos echándole la culpa a terceros de problemas que deberían ser propios.
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