Entrevista exclusiva a Gustavo Sobrero, que nos contó cómo vivió los tiempos de la dictadura
Su tiempo preso, la toma del hospital y la militancia en tiempos difíciles
En una entrevista única y exclusiva, el intendente de Lobos recordó los episodios que le tocaron vivir en los años 70 con el advenimiento de la dictadura. Su estadía en cárcel de Azul, su detención sin motivo alguno y la posterior liberación. La toma que realizó al Hospital y otras vivencias de tiempos difíciles: las reuniones para la vuelta de la democracia y la militancia en la clandestinidad.
Un reportaje como pocos le han hecho hasta ahora y un Sobrero que habló de temas diferentes a los que estamos acostumbrados a escuchar en otros medios.
La suerte de ser un sobreviviente
Luego de un día agitado, el intendente nos concedió una entrevista en su despacho cerca de las siete de la tarde. Durante la mañana su agenda estaba sobrecargada y pasado el mediodía lo esperaban las firmas de acuerdos en Buenos Aires con otros estamentos estatales. Hasta que finalmente su llamada nos cita para las siete de la tarde.
El despacho lucía impecable y lleno de formularios, documentos y algunos libros siempre vinculados al tópico de las políticas y gestiones de gobierno. El mismo despacho, que sin embargo alguna vez fue ocupado por miembros del ejército en los 70, pero del que sin embargo es imposible rastrar la presencia de quienes antes usufructuaron el lugar si el voto popular. Desde lo estrictamente humano, el intendente reconoce que él ha tenido suerte a diferencia de otros. Él ha sido un sobreviviente de la que en definitiva ha sido la etapa más dura de nuestro país.
Según nos contó, hasta los mismos que lo detuvieron reconocieron que su detención carecía de fundamento en momento en los que Ad Honorem colaboraba con el gobierno municipal de su padre en la organización de los Juegos del Salado, los mismos que tendrán lugar desde este fin de semana.
Asegura que pese a todo nunca temió por su vida, pero estando encerrado poco es lo que sabía lo que estaba sucediendo. Fiel a la causa de la Juventud Peronista, el intendente nos contó que aquellos eran tiempos en los que pensaban que se podía cambiar el mundo, donde existían utopías, en una extraña mezcla de hippismo y peronismo a la vez.
Sobre la toma del Hospital, Sobrero nos comentaba que la misma había surgido en respuesta a una estrategia de defensa del gobierno de Perón, mientras en la larga lista de países que componen Latinoamérica gobiernos dictatoriales irrumpían con aquellos otros que antes habían sido elegidos por el voto. "Para nosotros era evidente que iban a venir por el gobierno argentino", dijo el intendente y añadió que "por eso pensábamos que los que tenían el control de los hospitales iban a estar en ventaja respecto de los enemigos del gobierno constitucional. Aquella no fue una toma contra el director de ese momento."
Volviendo al tema de la prisión, el intendente recuerda que luego de su encierro, fue cesado de todos los cargos en las escuelas en las que estaba como profesor de educación física y tuvo que buscarle una vuelta a la situación comenzando con un emprendimiento económico.
Y después, sobrevendría la vuelta a la política en el retorno a la democracia. Pero ésa, es ya una historia más conocida.
"No nos entra en la cabeza tanto horror"
"En parte no teníamos noción de lo que pasaba", dijo Gustavo Sobrero. "No nos entraba en la cabeza que una patota militar entrara a la casa de un chico de 16 años y armados hasta los dientes 10 o 12 personas", relató, refiriéndose a la crudez con que sucedió todo en ese tiempo que ya parece lejano.
0 comentarios:
Publicar un comentario